martes, 27 de agosto de 2019

“Camino al Nacional” vistió de fiesta al tenis de Almirante Brown


Con la presencia de dirigentes de la Asociación Argentina de Tenis (AAT) con su Director Ejecutivo Martín Vassallo Argüello a la cabeza, se celebró en la Ciudad deportiva aurinegra la premiación de este torneo oficial, organizado por el sector de tenis del club y avalado por la mayor entidad tenística del país. Junto a los campeones de cada categoría estuvieron finalistas, socios, sponsors y amigos. También hubo una innumerable cantidad de premios, sorteos, regalos, fuegos artificiales y el tan merecido brindis.


La competencia amateur más importante que organiza la AAT había arrancado hace dos meses con un puñado de certezas, enormes expectativas y una gran incertidumbre debido a la jerarquía de la misma. La subcomisión de tenis del club aceptó el desafío de llevar adelante un torneo que nucleó a casi 200 jugadores, batiendo con holgura un récord que sorprendió hasta al propio Vassallo Argüello. Ya en pleno desarrollo, no pararon de sumarse auspiciantes gracias a la incansable tarea de Camila San Martín al frente del área de comunicación, logrando una importante presencia en las redes, lo que se tradujo en una gran cantidad y calidad de premios para ganadores y finalistas, en un hecho también inédito en este tipo de eventos.


En cuanto a los desempeños de los representantes de Almirante Brown, hubo varias actuaciones destacadas pero merece un párrafo aparte Daniel Sturla, quien salió campeón invicto en la categoría Single +25, campeón invicto en Doble mixto +19 junto a su pareja, Camila San Martín y, por si fuera poco, llegó a la final de Doble Caballeros +25 junto a Diego Jazmín, también del club. A la hora de las menciones Jazmín también reclama lo suyo: llegó a la instancia decisiva en las 4 categorías en que compitió.

La organización no fue sencilla por las complicaciones que genera congeniar días, horarios, obligaciones laborales y disponibilidad de los jugadores pero la subcomisión del sector, con Diego Bustamante y Guillermo Garduño entre muchos más, trabajó a destajo para organizar partidos, diagramar fixtures, preparar las canchas y hacer que “Camino al Nacional” sea un éxito rotundo que combinó competitividad, calidad y calidez.

La experiencia no podía ser más positiva ya que al reconocimiento de la AAT, expresado en las palabras de su Director Ejecutivo, debemos sumar la ratificación del tenis de Almirante Brown como una sede a la altura de un torneo oficial de este calibre y ya se especula con la segunda edición del evento, con la lógica ambición de seguir batiendo récords.
Algunas de las marcas que acompañaron el certamen


viernes, 23 de agosto de 2019

River y sus “colaboradores”: una VARgüenza

El equipo de Gallardo arrancó la serie frente a Cerro con un penal desde el vestuario que solo vieron el árbitro, sus hinchas y los periodistas de Fox. Estallaron las redes con frases como las de Chilavert: “Vergüenza mundial el penal a favor de River. Corrupbol sigue la joda y los periodistas de Fox payasos mediáticos”. Por si no fuera suficiente, a los 64 Carrillo cobró otro penal ante un roce de Carrizo a Suarez, que se iba con pelota y todo afuera de la cancha: 2-0 y a cobrar. Ahhh, pero nos anuló un gol el VAR, dicen los riverplatenses: sí, por una mano que fue… ¡mano! 

En 2014 comenzaba la racha copera de la mejor etapa en la historia de River, coronada por una seguidilla inédita de títulos internacionales que el Club de Nuñez desconocía haciendo  que el ciclo de Gallardo logre lo que todo riverplatense soñó incluso  en sus más exagerados divagues. De este modo se convirtió  en el capítulo de oro de un aquilatado palmarés aunque los “errores” que siempre jugaron a su favor son -más que llamativos- elocuentes e inexplicables. Repasemos…
En la vuelta de la semi con Boca por la Sudamericana 2014 Delfino le anuló- por un off side inexistente-  a Giglioti un gol que empataba el partido y valía doble por su condición de visitante: River ganó 1-0 y pasó a la final. En la Libertadores 2015 el mismo Delfino “no vió” la patada karateka de expulsión de Funes Mori a Perez. Bueno… la vio pero le pareció jugada de amonestación, más inexplicable aún. Minutos después Gago recibió un trompazo de Sanchez a 5 metros de la cara del línea, que tampoco “pudo verlo”. En la ida de la  final de ese mismo torneo, a los 8 del primer tiempo, Alario lo partió de atrás a Pizarro en jugada de expulsión obscenamente clara pero para el uruguayo Ubriaco fue solo amarilla (luego el delantero fue el goleador en la coronación en el Monumental). A los 14 Maidana pateó -sin pelota en juego- a Gignac, con el mismo árbitro al lado, que tampoco pudo verlo. En la semi de la Libertadores 2018 River se quedaba afuera con Gremio y Borré hizo un gol con la mano que el VAR “no vió” pero… ese mismo VAR sí vió una mano que no vió nadie para decretar el penal sobre la hora con el que River ganó y pasó a la final. Las dos manos son imperceptibles al ojo humano pero ¿por qué una la ve y la otra no?. Los ejemplos podrían seguir incansablemente pero para no extendernos demasiado dejaremos de lado la plancha, penal y expulsión de Pinola frente a Independiente, la no sanción por la incorrecta inclusión de Zuculini versus Racing y la discutible expulsión de Barrios en la final de Madrid, todas situaciones –casualmente, no vaya usted a pensar mal- de la última Libertadores que ganó el equipo de Gallardo.
De ningún modo esto va en detrimento de la mística, la garra, el convencimiento, la solidaridad y el buen juego que le ha imprimido “el Muñeco” a sus equipos en este lustro. River es el mejor equipo de América, lejos, muy lejos de quien lo siga en esa lista pero eso no desmiente los hechos descritos, determinantes en cada uno de sus logros.
Me dijo Lunati hace unos días en una entrevista: “River salió campeón contra todo y contra todos” y ante la consulta sobre los hechos mencionados justificó: “se equivocan, son inútiles” (en referencia a los árbitros y al VAR). Claro, es posible. Más la primera que la segunda pero… ¿se puede entender –y aceptar- que se “equivoquen” siempre para el mismo lado? Porque si alguien quiere ofrecer una lista de “perjudicaciones” (permítaseme la licencia) a River, debe alcanzar con dos renglones. Dicen que el arbitraje (VAR incluido) te da y te quita: lo alarmante, grave, llamativo, inexplicable y sospechoso es cuando solo te da y siempre al mismo.

miércoles, 14 de agosto de 2019

Buscar el mango para llevar dignidad a casa, una tarea difícil que se reflejó en las urnas


La sensación térmica marca dos grados y hay poco viento pero cala el alma. Una mujer empieza a desarmar un bolso mientras su marido trae dos más. Estoy tentado a sentarme en la camioneta a mirar calefaccionado pero necesito saber qué hacen, por qué están ahí, padeciendo tanto frío a las 8 de la mañana de un día que recuerda despiadadamente la crudeza del invierno y la corrida cambiaria y de precios post PASO que, según el presidente, es culpa de quienes no lo votaron.

La señora despliega en un pasto con algo de escarcha, encima de un mantel ajado y agujereado, varias prendas de vestir usadas, a modo de vidriera. Empiezan a llegar otras personas que ocupan distintos lugares. En una hora la plaza estará llena de gente en las mismas condiciones ofreciendo tortillas, bolitas de fraile, herramientas viejas y no tanto, manualidades, muebles en desuso y todo aquello que en la casa ocupa lugar y puede ser reemplazado por algún billete que permita llevar un plato de comida al hogar. Son más los vendedores que los clientes pero ellos están ahí, firmes, estoicos, congelados, casi resignados.

La escena es en la plaza de Atalaya, uno de los corazones matanceros donde el escrutinio arrojó más del 60% para el Justicialismo y poco más del 20 para la lista del PRO. Quizás Macri, tan enojado con quienes no lo votaron porque “quieren volver al pasado”, pretendía que esta gente lo apoye en el cuarto oscuro. Contra la “Zoncera de las choriplaneras” -tan bien descrita por el Magister en comunicación Mauro Brissio- hay que decir que ellos y ellas no están pidiendo planes o asistencia social: está buscando dignidad, se la están procurando. Quieren llevar comida a casa, poder comprar una garrafa para cocinar y que sus hijos no mueran de frío: en suma, ganarse el mango.

Van martes, jueves y sábados desde temprano hasta poco después del mediodía. Y venden lo que tienen, lo que consiguen, lo que pueden. También esta plaza, otros días pero con mucha de esta misma gente, se convierte en el centro del trueque: todo sirve para “parar la olla”. Por suerte no se enteraron que son los responsables de la corrida cambiaria por haber votado como votaron. Ni escucharon las acusaciones de un presidente que -además de irritado- está perplejo, paralizado y con una incapacidad manifiesta casi patética. Mientras, la devaluación profundiza la pobreza y la escalada de precios es despiadada.

El binomio Fernandez-Fernandez le sacó la escandalosa diferencia de 17 puntos y muchos piensan que Macri es incapaz de modificar eso pero los va a sorprender: al paso que va, la diferencia en octubre superará los 20 puntos y pasará de ser paliza a humillación. Una pena para los vendedores de la plaza, que con la primavera ya casi instalada, serán culpables también de eso.


miércoles, 7 de agosto de 2019

Pablo Lunati: "El VAR es un mamarracho, esto ya no es fútbol"

El ex árbitro también insinuó persecusiones, tildó de “bostera” a la AFA, de inútiles a algunos colegas y puso en duda la legitimidad de la Copa América ganada por Brasil.

Llegó a las corridas tras un rato de espera porque entre los negocios, la familia y su vida pública corre y transpira la camiseta como cuando dirigía en Primera División. Y deja todo en la cancha. Verborrágico, vehemente, temperamental y sin pelos en la lengua, el ex internacional no dejó nada en el tintero. Su pasión por River, la dicotomía Messi-Maradona, la intolerancia, los arreglos y los errores arbitrales fueron de la partida. También destacó la honestidad de los jueces aunque admitió que hay cosas que “todavía no es momento de decir” para evitar represalias..
Ampuloso y vehemente, Lunati habló de todo.
“Yo antes me agarraba a trompadas ante la mínima oportunidad y estoy tratando de cambiar eso porque no me hace bien”. Para arrancar la charla, deja en claro que su temperamento no siempre es buen consejero.
- ¿Y en las redes sociales como lo manejás ante tanta provocación y maltrato?
- Hay que separar. Instagram es más tranqui, más social, y Twitter es una cloaca. Yo he tenido ganas de ir a buscar a alguien cuando me agredían, ahora trato de que no me pase, lo ignoro o con algún que otro bostero pongo una respuesta lapidaria y doy por terminado el asunto. Y de última, lo bloqueo y listo.
Se jacta de ser “el” referente mediático riverplatense de estos tiempos y se siente cómodo en ese rol aunque aclara que no es un personaje. “Lo hago por mí, no por la gente. Y disfruto hablando de River porque no tengo dudas que, de 5 años para acá, estamos viviendo el mejor momento de nuestra historia. Siempre con respeto porque, por ejemplo, yo no hablo de Boca a menos que me provoquen”. En este momento es cuando, ante la mención de Gallardo, los ojos se le iluminan casi al punto de emocionarse.
- Gallardo ha sido muy influyente, es la  persona generadora de todo esto (pone mucho énfasis en “la persona”). Es el técnico más ganador de la historia, de 24 mano a mano ha ganado 21, ganó en Brasil, gana en todos lados, no se casa con nadie aunque respeta mucho a los jugadores y les hace sentir lo importante que son en el grupo.
- ¿Tiene que ser el técnico de la Selección?
- No (rotundo). Yo quiero que se quede en River toda la vida. Lamentablemente no nos enseñaron a ser hinchas de la Selección, somos hinchas de nuestro club por encima de todo. El que había cambiado un poco eso fue Diego
- ¿Maradona fue el mejor?
- Sí, creo que sí. Por supuesto que con esto no digo que Messi es un fracasado pero en 12 años no ha podido ganar nada con la Selección, para mí no son relevantes los segundos puestos con Chile.
- ¿Y eso es desmérito de Messi?
- Yo creo que sin él no llegábamos a las finales pero no pudo ganarlas.
- Sin embargo Lío hizo mejor final en 2014 que Diego en el 86, a excepción del pase a “Burru”...
- Sí... (se sorprende con el comentario), es verdad. Nunca lo había pensado así pero es verdad. También hay que decir que Diego nos dió un campeonato y un subcampeonato. Maradona está lejos de todos, no hay con quien compararlo.
Se toma un mate, consulta algo al pasar y responde a cuanta persona se acerque a saludarlo. La charla deriva inevitablemente hacia la Copa América recientemente ganada por Brasil: “no tengo dudas que estaba todo  preparado para que gane Brasil”, afirma casi con bronca.
- ¿Pero entonces hay arreglos en el fútbol?
- Yo no puedo pensar eso, solo pienso que se equivocan: si alguien dice que hay arreglos, que me traiga pruebas. Mientras tanto se ven cosas vergonzosas pero porque no saben nada. Encima las declaraciones de Zambrano (el árbitro de Brasil-Argentina) parece que nos toma a todos de estúpidos porque quiere justificar lo injustificable.
- Pero es uno de los tantos problemas que ofrece el VAR. ¿VAR, sí o no?
- Noooooooo, es un mamarracho, una vergüenza. Esto ya no es fútbol, es otro deporte que hay que ponerle un nombre distinto. Puede usarse para cosas muy puntuales: gol o no gol, posición adelantada (no finita como la de Cavani en la Copa) y no mucho más.
- Decís que River salió campeón contra todo y contra todos pero se quedaba afuera y apareció el VAR. ¿Por qué llama por un penal que nadie sospechó siquiera en la semi contra Gremio y el mismo VAR no vio la mano de Borré en el primer gol? Ambas manos son imperceptibles y en el fútbol de siempre no se cobraban, el tema es que los dos “fallos”, VAR incluido, beneficiaron a River, ¿por qué?
- (Se toma unos segundos y suspira) Por lo mismo que no le avisaron a Pitana el mamarracho que cobró la semana pasada contra Flamengo, por lo mismo que perjudicaron a Godoy Cruz contra Palmeiras con el penal...
- ¿Y qué es ese “por lo mismo”?
- ¡Por inútiles! Porque son muy malos haciendo lo que hacen.
- ¿De verdad nunca beneficiaste a River adrede?
- ¡Jamás! Yo dirgí a River contra Lanús dos partidos antes que juegue la promoción y no hice nada, ni lo más mínimo para beneficiarlo: yo, cuando entraba a la cancha, solo quería no equivocarme, no me importaba nada más.
- ¿Nunca te ofrecieron arreglar?
- Nunca
- ¿Tampoco te presionaron?
- Nunca. Es que no soy de los presionables aunque no soy tonto y hay cosas que como hincha todavía no digo para evitar consecuencias
- ¿De qué tipo?
- Y... a mí con el gobierno anterior me pasó...
- ¿Qué te pasó? ¿Hubo persecusiones?
- Exactamente
Hay ya mucha gente alrededor esperando que se desocupe debido a sus múltiples actividades y eso invita a terminar la nota. Para cerrar se lo consulta sobre la manera de  mejorar el arbitraje ante lo cual se muestra escéptico: muy difícil… estamos peor que nunca. Vos fíjate que el secretario general de un gremio (Beligoy) es el que pone a los árbitros: labura para la patronal y es sindicalista ¡Nunca visto,  libro Guinness! Después habría que tener una AFA seria y una AAA independiente pero es muy difícil, muy… Y se fue. Preguntando si entregaron el pedido de gaseosas y pidiendo la boleta para revisar los precios. Sigue corriendo, como en la cancha.
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   River: Eternamente en mi corazón

  Gallardo: Dios
  Boca: rival
  Grondona: el uno
  Fútbol: lo más grande que me dio la vida después de mis hijos
  Justicia: lo que debiéramos tener todos. Justicia social, todos debiéramos hacer sacrificios para que los jubilados no tengan que sacrificarse más, ya que son lo más importante que tiene un país
  Argentina: el mejor país del mundo, lejos. Hoy inviable económicamente por los descalabros de los   últimos 30 años pero claramente el mejor del mundo.
  Arbitraje: una de las partes más importantes de mi vida.
  La mayor alegría: 09/12/18
  La mayor tristeza: 26/06/11
  Lunati: serio, profesional, impulsivo, demasiado responsable y honesto, honesto con la vida, conmigo   mismo.

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domingo, 30 de junio de 2019

Copa América

Contra todos los pronósticos, Argentina en semis


Hasta hace muy poco renegábamos por llegar a finales y no ganarlas. “Fracasados”, “pechos fríos”, “cagones” y algún que otro “elogio” de este estilo eran escupidos hacia Messi y compañía con odio, resentimiento, reproche y hasta repulsión por parte de “los hinchas” quienes, en su quehacer diario, llegan a todas las finales y las ganan.

Ironías aparte, el seleccionado es el centro de descarga de un pueblo acostumbrado a las frustraciones pero convencido de que el azar siempre conspira, que nunca son limitaciones propias, decisiones equivocadas, conveniencias políticas, falta de coraje y otras yerbas las que definen -o al menos contribuyen- a que algo no salga según lo esperado. No en vano algunos afirman que el fútbol es como la vida misma.

Así llegó el turno de rezar para no quedar afuera de Rusia 2018 pero el “fracasado” mayor hizo 3 goles que nos depositaron en la máxima competencia aunque su magia no pudo evitar el fracaso estrepitoso de un equipo a la deriva con un desorientado y dubitativo Sampaoli a la cabeza.


En medio de ese compendio de sabores amargos, tristezas y decepciones, la AFA tuvo la inexplicable e inentendible idea de sostener a un técnico interino para afrontar el torneo más importante a nivel continental, solo superado por un mundial. En ese contexto, Lionel Scaloni continuó al frente del primer equipo con más dudas que certezas. Sin agüero ni Messi en los comienzos del ciclo -el primero por no ser convocado, el segundo por tomarse un tiempo para la reflexión y mirar desde afuera quién conduce y cómo-, el nuevo seleccionado fue más nuevo que nunca, concretando por fin la tan mentada y exigida renovación con apariciones de algunos jugadores que se espera que hayan llegado para quedarse. Paredes, cada vez más consolidado en el medio; De Paul, una grata sorpresa con dinámica, relevos y cambio de ritmo; Pezella, pidiendo titularidad para potenciar su rendimiento; la confirmación de Tagliafico; Armani de a poco pareciéndose al de River y Lautaro Martinez confirmando presunciones acerca de su estirpe de crack. En el debe, el bajo rendimiento hasta ahora del 10, la ratificación de que Di María está para -a lo sumo- esperar en el banco, las dudas de Otamendi, la tibieza de Lo Celso y la ausencia de un lateral derecho.

Un párrafo aparte merece el descalabro generado con Agüero y en el que no se puede menos que caerle al técnico. Dicen que el Kun no es del gusto del entrenador -hecho nunca confirmado por el mismo- con lo cual no se entendería qué hace en Brasil. Si, por el contrario, fuera del agrado de Scaloni, no se comprende entonces cómo aparece de titular un partido y luego de una actuación pésima del equipo en el que el delantero no fue la excepción, hace banco: así no hay confianza que se fortalezca no solo en el goleador del City sino en cualquiera de los que ingresa a la cancha, sintiendo que -salvo Messi, obviamente- nadie tiene el respaldo del técnico, ese espaldarazo imprescindible que hace que cualquier jugador potencie su rendimiento y alcance su techo (por si hiciera falta recordar, tarea principal de cualquier entrenador).

Mientras tanto, el seleccionado se muestra adusto, sobrio, con limitaciones, en claro proceso de formación y en busca de su identidad. Eso sí, siempre esperanzado y esperanzador: si estamos en semis sin el mejor Messi y con todos estos ingredientes, todo es posible, gritan los mismos que insultaban a los que perdían finales. Y murmuran muy bajito y muy ilusionados “si aparece el genio...”, “si le ganamos a Brasil el martes...”.



domingo, 6 de enero de 2019

Murió un perro, maten al vecino…


“¡Maten a los asesinos!” “¡Sí, que vayan presos!” “Comprate un revolver y esperalos en la puerta”. “¡Cobardes, despreciables!” “Denunciá, y si no te dan bola llamá gente amiga y dales su merecido” "Cruzate a la casa y clavale un cuchillo a los dos". Estos son algunos de los 149 comentarios que generó un posteo de Facebook en menos de un día de publicado. Y fue compartido por 268 personas que ya sentenciaron y ajusticiaron al “culpable”. ¿Se trata de un asesino serial? ¿Es acaso un delincuente con un prontuario temible? ¿Es alguno de los tantos políticos que nos mienten y roban sistemáticamente? No. Es un vecino acusado injustamente (y por lo tanto, sin pruebas) de envenenar a un perro.

"Por favor compartan". Y, sin tener idea de lo ocurrido, la gente obedece.
La inconsciencia de la persona que fomenta el escrache público se condice con la irresponsabilidad de quienes comparten la publicación y comentan lo que comentan sin tener la más mínima idea de qué fue lo que ocurrió en realidad. Y lo triste es que esto es moneda corriente: todos publicamos y compartimos aquello que nos permite ratificar nuestro pensar o simplemente expresar nuestras broncas, odios e insatisfacciones. Y todos juzgamos, somos fiscales, peritos, abogados y jueces. ¿Esa es la justicia que promovemos, en base a la nada misma?

Mientras tanto, los únicos asesinos en este tema son los comentarios del posteo, que se hacen eco de una acusación falsa y escrachan al “culpable” publicando nombres, domicilios, lugar de trabajo, etc., generando un daño tan irreparable como injusto. Mientras tanto, quien escribe esta nota probablemente tenga que afrontar la acusación y/o el escrache público por ser cómplice del "mata-perro", porque –también tristemente- quien no ataca lo que yo ataco, quien no defiende lo que yo defiendo, es tildado de enemigo y descalificado de por vida para cualquier cosa que quiera exponer.

Lo que se envenena -cada vez más incesantemente- es la cordura, la sensatez, el sentido común. Si tuviéramos el hábito de siempre “chequear la fuente”, mucho de lo que solemos decir –en todos los órdenes- nos daría vergüenza. Hablar es gratis. Quedar como idiotas, también.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Las cosas por su nombre: ser segundo no es descender (ni parecido)


Las chicanas y los memes de este diciembre de 2018 tan convulsionado giran en torno al triunfo de River en el partido más importante de la historia y la supuesta igualdad de condiciones que eso genera tras el inolvidable descenso del equipo de Nuñez. Tristemente para los de Gallardo, ningún título funcionará como borratinta o Liquid paper: la historia dirá siempre que el 26 de junio de 2011 River se fue a la B. Y no habrá -jamás- triunfo ni goleada ni paternidad que haga desaparecer tan incomparable deshonra deportiva.

Perder finales es doloroso. Máxime si es contra el eterno rival y en una instancia que difícilmente tenga revancha alguna vez. Sobre todo si de los últimos choques trascendentes perdiste todos, aunque un par hayan sido vía escritorio o arbitrajes escandalosos. El lunar será indeleble y la tristeza también, pero jamás puede equipararse a la humillación que implica descender. Por más que el hincha de River viva su época más gloriosa, por más que sienta que nada lo puede vulnerar, por más que se pellizque para comprobar si es cierto que en el último lustro lo tiene de hijo a Boca y lo avasalló en instancias cruciales e históricas, nunca dejará de sufrir el dolor inconmensurable que arrastra desde aquel invierno de 2011, el más helado de su existencia.

Perder una final no implica fracaso, simplemente no fuiste el mejor porque otro te superó. Tiene sus méritos, y no son pocos. Tuviste que hacer goles, evitar los ajenos, meter, sufrir, pedir la hora, superar instancias de tensión. Plantarte de local, de visitante, imponer condiciones, vencer obstáculos, rendir al máximo. Sin dudas habrá faltado el último escalón, pero ser segundo te deja a un paso de la cima, lugar bastante apreciado e irrazonablemente desvalorizado y que no cualquiera alcanza (de hecho, las finales las juegan solo dos equipos mientras los demás participantes la miran por TV). Y justamente ese combo de situaciones es la antítesis de lo que significa descender. Para perder la categoría, tenés que haber fallado goles importantes, tenés que haber recibido goles imperdonables, te tiene que haber ido mal de local y de visitante, habrás reclamado más minutos de descuento, las tensiones te habrán superado, las dudas habrán hecho que no puedas rendir al máximo, habrás fallado penales claves, tu hinchada no habrá aportado lo necesario, tus ídolos habrán perdido idolatría.

Perder la final significa que no fuiste el mejor pero estuviste cerca, descender implica ser el peor o estar muy cerca. Una situación está llena de méritos y la otra colmada de desméritos. Una evita que seas más grande aún, la otra recorta tu grandeza y te retrasa varios cuerpos en la carrera por ser el mejor de la historia. En Argentina sigue habiendo un solo equipo que jamás perdió la categoría (y en el mundo, alcanza con una mano para contarlos). Hasta que eso no pase, toda discusión racional se volverá estéril.